Reforma 222 es un complejo de usos mixtos inaugurado en 2007 como parte del programa de desarrollo urbano del Paseo de la Reforma.
El diseño de este cojunto arquitectónico estuvo a cargo del arquitecto mexicano Teodoro González de León, quien obtuvo este proyecto al ganar un concurso en el que participaron varias de las firmas de Arquitectura más importantes del país.
Reforma 222 cuenta con más de cien mil metros cuadrados de construcción que incluyen:
- una torre de oficinas,
- dos torres de departamentos de lujo con servicio de hotel, y
- un centro comercial con una amplia oferta de:
- tiendas de moda,
- negocios de decoración,
- restaurantes,
- área de comida rápida , y
- once salas de cine,
dentro de un amplio pasaje comercial con cubierta de cristal engalanado con fuentes, espejos de agua y un espectacular portal que marca la entrada desde el Paseo de la Reforma.
Debido a su privilegiada ubicación en plena Zona Rosa, con fachadas hacia el Paseo de la Reforma y la Avenida de los Insurgentes (dos de las principales vialidades de la ciudad), se prevee que Reforma 222 se convierta durante los próximos años, en uno de los sitios neurálgicos de la ciudad de México y actúe como punto detonador de desarrollo urbano de la zonas aledañas y del Paseo de la Reforma, junto con otros grandes complejos de usos mixtos en dicha avenida que la están posicionando como una de las calles más codiciadas a nivel mundial.
Un monumental conjunto de edificios de usos mixtos, ya es conocido en la capital mexicana, como el responsable de haberle inyectado una ráfaga de dinamismo al área central de la ciudad. Hoy, Reforma 222, el último gran proyecto del legendario arquitecto Mexicano Teodoro González de León es visto como la solución urbana que marcó la vuelta del Paseo de la Reforma a sus épocas de máximo esplendor.
Tarea poco sencilla, la de revitalizar al eje simbólico de la ciudad, la vía imperial que había mandado a construir Maximiliano de Hasburgo para vincular al Palacio de Chapultepec con el Palacio Nacional. Aquella que con el paso del tiempo, y tras las desfiguraciones producto de remodelaciones desaforuntadas, fue trasmutando hasta convertirse en una arteria anodina. Luego, llegaría la caída de gran parte de su frente edificado, como fatal resultado del sismo de 1985, que la dejó como una secuencia de bloques sin carácter entre predios baldíos.
Todo parece indicar que el complejo Reforma 222, que propone la penetración del espacio público del Paseo de La Reforma hacia una nueva vía peatonal, ya operó como una bocanada de aire fresco en esa área que parecía hasta ahora postergada, en pos de inversiones en Polanco y Santa Fe.
La propuesta de González de León, con sus volumetrías erguidas y contorsionadas, exhibe su acceso flanqueado por dos torres que se abren con geometrías curvas y sesgadas hacia Reforma, como dos alas desplegadas.
El arquitecto accedió al proyecto tras ganar el concurso que el grupo Danhos organizaría en el 2001. Un proceso en el que su idea logró imponerse a la de otros equipos exitosos. Entre ellos, el conformado por López Baz, Calleja y Kalach; Arquitech, integrado por Gorshtein, Fasja y García Echegaray; y el comandado por Fernando Romero. El jurado escogió como ganador, el proyecto de Teodoro González de León.
Las dos torres sobre Reforma, con ciento veinticinco metros de altura, se abren hacia la gran arteria formando una especie de boca de entrada hacia en paseo peatonal interno, de ciento cincuenta metros de longitud. Este integra comercios, áreas de esparcimiento, bloques de residencias y oficinas, y un hotel.
En el espacio que queda entre las torres se aloja una marquesina que jerarquiza el acceso principal. Por este paso se ingresa a la nueva vía comercial, cuyos tres niveles tienen áreas arboladas y están protegidos de la lluvia bajo una llamativa cubierta de cristal.
La complejidad del programa requirió que se diseñaran tres torres:
- una de oficinas y
- dos de comercios y departamentos (sus superficies van de los noventa a los trescientos metros cuadrados),
estrategia que permitió la construcción del conjunto en diferentes etapas.
Torre 1:
Emplazada al noroeste del predio y con frente hacia el Paseo de la Reforma, aloja veinticinco pisos de oficinas abiertas al paisaje urbano.
El volumen exhibe un corte en diagonal que, según el proyectista, forma un plano inclinado de cristal que hace ver más ligera a la torre y, además, su inclinación favorece las vistas hacia las otras torres.
Torre 2:
Integra tres niveles de comercios, un nivel para máquinas y servicios y veinticuatro pisos de residencias.
Al nivel ubicado entre los pisos de comercios y los de departamentos, se lo destinó a las amenities:
- Spa,
- Gimnasio,
- Business center,
- SUM,
- Piscina cubierta,
- Cancha de tenis,
- Pista para correr,
- Cine privado y
- una gran y atractiva terraza-jardín.
Ubicada al noreste del predio, la fachada sur de este bloque es una especie de fuste que se escalona en búsqueda de la mejor orientación, y forma una serie de terrazas que se integran a los departamentos, cuyos corredores de acceso reciben luz natural a través de una ranura central. Este escalonamiento a cuarenta y cinco grados de inclinación, abre a su vez las vistas de la tercera torre situada en el eje de la gran boca del espacio peatonal.
Torre 3:
Algo más baja, agrupa en noventa y tres metros de altura, doce niveles de departamentos.
Estos se asientan sobre:
- tres niveles de comercios y
- un nivel de cines.
Las fachadas norte y sur de esta torre están recubiertas de cristal, con volúmenes que resaltan del plano principal. En cambio, la fachada oeste, fue materializada con precolado de hormigón blanco cincelado.
El centro comercial, con noventa y dos locales y once salas de cine, se desarrolla a lo largo del paseo peatonal.
Además del acceso principal por Reforma, cuenta con otros dos secundarios; uno sobre la calle Havre y otro por Nápoles, a través de los cuales se generan los accesos vehiculares al conjunto, hacia un estacionamiento subterráneo de cinco niveles y mil ochocientos sesenta y cinco cocheras.
El conjunto, con su retícula en acero y hormigón blanco, es un juego de inclinaciones, curvas y aberturas en busca de la luz.
Fuente: clarin.com